Manantiales terapéuticos de Brasil
Brasil es una de las zonas terrestres con mayor contenido porcentual de agua subterránea del mundo, lo que le ha dado con justa razón la fama de paraíso de los balnearios, spas y hidroterapias, sin contar con todas las terapias alternativas que se ofrecen como complemento a las que se basan en aguas termales de manantial y mar.
La industria de terapias alternativas ha experimentado un crecimiento enorme en Brasil, convirtiéndose en un polo de atracción por las múltiples variedades que se han ido desarrollando como oferta, entre ellas la aromaterapia, las flores de bach, los masajes hindúes, tailandeses, reiki, shiatzu, talasoterapias, gemoterapias, aprovechando la gran cantidad de gemas que se pueden obtener con facilidad de los afluentes de agua de vertientes, entre otras más.
Los lugares más recomendados para sumergirse en un baño termal, son las Caldas Novas y el Rio Quente, donde se ubican los más grandes complejos hidrotermales del Estado de Brasil. Se ha probado que en Caldas Novas se produce un fenómeno natural de transformación química del agua a través de un proceso de absorción y expulsión a través de las fisuras de las rocas que son parte de un volcán dormido ya casi extinto. El agua que devuelven las rocas de este volcán, regresan con toda clase de oligoelementos y sales que sanan distintos males tanto internos como externos.
El Complejo Hidrotermal Hotel Pousada Rio Quente, es un complejo de una belleza exótica, con una rica flora y fauna que acompañan las numerosas fuentes termales del entorno. Dentro del complejo hay jardines, salones de masajes, belleza, bares y centros de entretención.
Los centros mencionados son tan solo una pequeña muestra de todo lo que tiene Brasil en materia termal, ya que existen numerosos afluentes más de aguas calientes y saladas, por nombrar algunos el Lago Cachoeira Dourada, Itajá y las Termas del Lago Santa.
Foto: Rotasedestinos, Publimatic

